Familias de Betania es una Asociación Pública de Fieles cuyo fin es ofrecer a sus miembros un camino de santidad, en la maduración de la amistad con Cristo, vivido en familia. Betania se configura como aquella familia que abrió sus puertas a Jesús para vivir una singular amistad con Él. Esencial en esta familia es la relación con María, la madre de Jesús: los miembros de la Asociación viven en Ella, como en un hogar vivo donde se hace posible crecer en amistad con Cristo.

El vínculo con la Asociación se materializa mediante la consagración; individual, para los jóvenes, y conyugal, para los matrimonios. El consagrado, mediante un acto piadoso público, ofrece su vida a la Virgen y se compromete a imitar sus virtudes, tratando de hacer de su hogar una nueva Betania, en vínculo con otras familias. Además, participa de las actividades propias de su rama (Día de Betania, reuniones de equipo), asiste anualmente a ejercicios espirituales y trata de vivir conforme a una regla de vida (que incluye el rezo diario del ofrecimiento de obras, de un misterio del Rosario –preferiblemente en familia– y el acudir con frecuencia a los Sacramentos). También colabora en alguna misión de la Asociación y contribuye en la medida de sus posibilidades al sostenimiento económico de Familias de Betania.

Como paso previo a la consagración, se ofrece un itinerario llamado aspirantazgo cuyo objetivo es ayudar a discernir si Dios quiere que la persona o la familia se consagre a la Virgen en familias de Betania. Los aspirantes han de asistir a unas ponencias periódicas, impartidas por consagrados de la Asociación, en las que se profundiza sobre el sentido de la Consagración y de la pertenencia a familias de Betania. El aspirantazgo suele prolongarse un año.