Temas de Cana 2014-2015 : la filiación y la fraternidad.

Tema 1. Generación humana y don de la vida

Tras haber estudiado el curso pasado el misterio de la paternidad, nos disponemos este año a profundizar en las experiencas de la filiación y la fraternidad. Dentro del plan de formación establecido en Familias de Betania es el cuarto de los doce temas que nos hemos propuesto estudiar

Tema 2. El nacimiento, la memoria, y la casa

Tras haber visto en el primer tema cómo ser hijo significa ser generado y recibir el don de la vida, en este segundo tema nos proponemos ahondar en que ser hijo significa nacer de otros, recordar nuestro origen y la importancia del hogar. María nos ayudará como memoria viva de la Iglesia a penetrar en el misterio del nacimiento, de la memoria y de la casa

Tema 3. La escucha, el asombro, y la confianza

Damos este mes un paso adelante en nuestro itinerario para completar un primer tríptico sobre el tema de la filiación. La generación, el don de la vida, el nacimiento, la memoria son temas que apuntan al misterio de nuestro origen. Somos hijos, y además nunca dejamos de serlo. Por ello hemos de aprender a serlo durante toda nuestra vida.

Tema 4. La fraternidad y el crecimiento de la filiación

La  crisis de natalidad que padecemos ha hecho surgir la pregunta ¿Por qué tener hijos? (Why have babies?) con una inusitada urgencia. Lo inquietante de este interrogante es que parece necesario dar un buen saco de razones al hombre de nuestros días para que se convenza de que acoger a los hijos, pese a todas las dificultades que pueda conllevar, es un bien maravilloso. El desplome demográfico está provocando lo que se ha llegado a denominar “síndrome del hijo único o del pequeño emperador”. Esta escasez de hijos, unida a la plaga del divorcio, hace que los hijos vivan hoy con frecuencia como huérfanos. De este modo, la experiencia de la fraternidad se ha empobrecido y es necesario redescubrir su rico significado.

Tema 5. La virtud del agradecimiento

En el Evangelio de san Lucas (Lc 17,12-19) se nos narra que al entrar Jesús en un pueblo salieron a su encuentro diez leprosos que, a distancia, le rogaban con insistencia su curación. Mientras iban a presentarse a los sacerdotes, como les mandó el Señor, quedaron sanos los diez, pero solamente uno de ellos, samaritano, se volvió a Jesús y postrándose rostro en tierra le daba gracias.

Tema 6. La piedad filial y el reconocimiento del Origen

Tras haber estudio la virtud de la gratitud, nos detenemos este mes en algunas consideraciones sobre la virtud de la piedad filial. La continuidad entre ambas la expresa de este modo el Catecismo de la Iglesia Católica (n. 2215): “El respeto a los padres (piedad filial) está hecho de gratitud para quienes, mediante el don de la vida, su amor y su trabajo, han traído sus hijos al mundo y les han ayudado a crecer en estatura, en sabiduría y en gracia. "Con todo tu corazón honra a tu padre, y no olvides los dolores de tu madre. Recuerda que por ellos has nacido, ¿cómo les pagarás lo que contigo han hecho?" (Si 7,27-­28)”.

Tema 7. La virtud del patriotismo

Como vimos el mes pasado, la piedad filial como reconocimiento agradecido de nuestro origen se dirige a tres sujetos: nuestros padres, nuestra patria y Dios. Si el mes pasado profundizamos en el cuarto mandamiento y el significado de la honra a los padres, este mes vamos a hacerlo con el afecto a la tierra de donde provenimos.

Tema 8. Hijos del Padre

Tras el estudio de las virtudes de la piedad filial, referida a nuestros padres, y del patriotismo en relación a nuestra patria, vamos a completar este mes la presentación de los tres sujetos que se relacionan con nuestro origen filial: nuestros padres, nuestra patria y Dios. Veremos así cómo la relación con nuestros padres, con la patria y con Dios Padre están estrechamente vinculadas. Una débil vinculación con los dos primeros torna difícil nuestra relación con Dios, y viceversa, una vigorosa relación con ellos promueve que nuestra filiación divina crezca y madure.

Tema 9. El bautismo, sacramento de la filiación y la fraternidad

Hemos dedicado este curso a estudiar la filiación y la fraternidad como experiencias humanas que se encuentran a la raíz de nuestra identidad personal y familiar. Para comprender mejor su calado en el misterio de la familia hemos ido interpretando algunas experiencias y mostrando las virtudes que tienen íntima conexión con ellas: la generación, el don de la vida, la natalidad, la memoria, la casa, la escucha, el asombro, la confianza, el agradecimiento, la piedad filial, el patriotismo,… El mes pasado vimos cómo ser hijo de Dios es una maravillosa vocación a descubrir la paternidad de Dios.

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