Antonio y Celia

Visita de la familia Crespo-Cuevas a la JMJ 2016

Queridas familias:
Acaban de regresar de Cracovia el matrimonio Antonio Crespo y Celia Cuevas. Ha sido un viaje rápido con sus dos hijos medianos, Jaime y Pablo, y allí se han encontrado con los dos mayores, Ignacio y Alejandro. El objetivo ha sido presentar unos materiales sobre afectividad y sexualidad en el stand del Pontificio Consejo para la Familia. 
Nos cuentan que ha sido una experiencia muy bonita, aunque han estado los días previos a la llegada del Papa y se han perdido lo mejor. Pero han podido presenciar la alegría de los grupos de jóvenes que iban llegando para la Misa de inauguración con el Obispo de Cracovia.
Los españoles están todos alojados en Bochnia, una pequeña localidad a 30 km de Cracovia y una hora en autobús. Ese es el camino que han recorrido Ignacio y Alejandro para asistir a la rueda de prensa, tal y como veis en las fotos, y después han regresado con su grupo. No han podido ir a Auschwitz con los demás, que sin duda les apetecía, porque el cometido familiar esta vez era otro. La experiencia de la rueda de prensa ha resultado muy interesante. Ignacio, a pesar de su juventud, ha participado en ella activamente.
Han participado en la feria donde están todos los stands de los diferentes movimientos eclesiales, de religiosos y religiosas. Se han maravillado de lo rica que es la Iglesia en carismas!! "Solo conocíamos a unos pocos...." Había muchos religiosos y religiosas polacos. Gracias a Dios, Polonia sigue siendo aún un reducto espiritual en Europa. Les han contado que su presidente es un hombre de fe.
Cracovia les ha parecido una ciudad hermosa, llena de iglesias, donde hay enterrados muchos santos y beatos, que conforman el patrimonio espiritual del pueblo polaco, que es muy patriótico.
Nos cuentan también que, cuando ellos volvían al hotel para irse, todos los jóvenes acudían a la Misa de inauguración de la JMJ y justo en ese momento ha caído un gran chaparrón, al igual que había pasado el día anterior a la misma hora. Con la diversidad de impermeables parecía una alegre procesión de pingüinos de colores.
Después estaba programado que los jóvenes acudieran a la plaza central de Cracocia, que es enorme, para cantar sus respectivos himnos nacionales.
Al parecer las familias que les están acogiendo se están portado fenomenal con ellos. Dicen que son gente verdaderamente católica. A los hijos de los Crespo-Cuevas les ha llamado la atención que los polacos sean gente tan creyente. Han estado con un grupo de raperos que han tocado y cantado desde un remolque de un camión: al finalizar el concierto, uno de ellos les explicó su música y les dijo que les iba a cantar una canción a su gran amor, que es Jesús. Les impactó que unos jóvenes así tuvieran ese fondo....
Agradecemos a esta familia de consagrados de Familias de Betania que hayan querido compartir su experiencia con nosotros y rezamos por los frutos de la JMJ.
Ramón Romero y Rosana de Andrés
Vocales de Galilea
Familias de Betania


 
 

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